Aunque cada vez es un término más extendido, que ha cogido fuerza en las en las últimas décadas, hay muchas personas que no saben muy bien en qué consiste el coaching o incluso que tienen una percepción errónea acerca de la metodología que utiliza y su propia utilidad.
Lo que no es:
El coaching no es una disciplina que te dice lo que tienes que hacer para lograr tus objetivos, ni el coach un mentor o terapeuta que te va a aconsejar o motivar. No es terapia psicológica, ni mentoring, ni consultoría, aunque tenga algunos puntos en común con todas ellas. A diferencia de otro tipo de relaciones que se establecen en el marco del desarrollo personal, la característica principal del Coaching es que es NO directiva.
Y lo que sí:
El Coaching es un proceso de acompañamiento inspirador y reflexivo que te ayuda a ser consciente de lo que realmente deseas y a gestionar los cambios necesarios para alcanzar tus objetivos. Un proceso personalizado y creativo con el que puedes definir tus objetivos, explorar tu realidad y construir un puente que conecte el lugar donde te encuentras ahora, con el lugar donde deseas estar.
Yo, por mi parte, te acompaño durante todo tu proceso, ayudándote a crecer y conseguir tus metas, pero sin decirte lo que tienes que hacer. Eso sí, te desafiaré para que puedas ir más allá de dónde te quedas habitualmente, confiando plenamente en tu potencial.
Bajo la premisa de que tú ya posees dentro todo aquello que necesitas para ser feliz y alcanzar tus sueños, te ayudaré a iluminar, cual linterna, aquellas zonas de tu interior de las que no eres consciente y que te proporcionaran los recursos y habilidades necesarias para convertirte en tu mejor versión.
Y, ¿Cómo lo haremos?
A través de preguntas poderosas y dinámicas de coaching que te ayudarán a reflexionar y tomar consciencia; con técnicas de Programación Neuro Lingüística con las que podrás generar cambios efectivos en muy poco tiempo y herramientas de gestión emocional que te permitirán disfrutar de una vida más plena y feliz.
«Nada te puedo dar que no exista ya en tu interior. No te puedo proponer ninguna imagen que no sea tuya… sólo te estoy ayudando a hacer visible tu propio universo». Herman Hesse